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25/06/07

GINO y GINA

" De sentimientos que perduran con el paso del tiempo... y lo injusta de algunas circunstancias... y de los recuerdos de dos buenos amigos"..


Conozco a Gina desde hace 22 años. Ella y sus hermanos esperaban el autobús en la misma parada que mi hermano y yo. Recuerdo su imagen, era delgadita y muy blanca por eso mi hermano le puso “la pan crudo”. Desde el principio me cayo bien , era una chica de hablar calmado y muy tranquila. Nos saludábamos todos los días y comentábamos el retraso de los autobuses, el sueño de las mañanas y corríamos juntas para colgarnos del estribo o de las lunas del autobús que no recogía escolares (porque pagábamos muy poco) con tal de no llegar tarde al cole.
Gina era una chica sencilla que estudiaba en un colegio estatal, era muy aplicada y por las tardes iba a clases de inglés en el ICPNA. Tenía muchas ganas de superarse.
Un par de años después coincidimos en la Catequesis parroquial y en el postulantado del convento, fue allí cuando nuestra amistad creció. Ya no sólo compartíamos la parada de autobús sino que también pasábamos muchas horas juntas en la parroquia, en el grupo de catequesis , en el coro y con nuestras amigas carmelitas.. Las dos teníamos muchas ganas de hacer cosas, de comernos el mundo, de cambiarlo. Como vivíamos en el mismo barrio también compartíamos el mismo grupo de amigos. Recuerdo hoy día como si hubiese sido ayer todas las noches en la terraza de sus casa o de la mía con los chicos del barrio, cantando con la guitarra, riéndonos, conversando y pasándola bien.
Gina tenía un atractivo especial, el brillo en los ojos del que esta en constante búsqueda, del que quiere superarse y además es feliz. Tan sencilla ella. Siempre tenía la palabra correcta, el consejo oportuno, una mano para tender a los demás..

Gino llego a nuestro grupo unos años después. Pequeño, delgado, moreno y muy gracioso..nadie podía dejar de reírse de sus ocurrencias. Lo conocimos en la parroquia cuando entró a nuestro grupo buscando prepararse para confirmarse aunque todo el mundo sabía que en realidad lo que le había llamado la atención no era la confirmación sino la posibilidad de conocer chicas....
Gino pertenecía a una familia humilde, estudiaba ebanistería en un instituto y además tenía que trabajar para ayudar en casa. Pero siempre estaba contento, siempre tenía alguna ocurrencia para alegrar a todos el día. Caminaba por la vida en vaqueros, zapatillas y camisetas enormes.
Y fue en mi barrio, en medio de las tertulias, entre cantos y música de guitarra que Gino y Gina se enamoraron.
Dos mundos opuestos que se atraían.
Una locura según mi mamá.
Una estupidez según la mamá de ella.
Una relación destinada al fracaso según la mamá de él.

Una relación que malogró el “que dirán de la gente” según yo.

Gino y Gina se querían ¿Pero puede el amor de dos jovencitos soportar todas las intromisiones, críticas y comentarios del mundo que los rodea?.

En este caso no. Yo nunca había visto a mi amiga tan contenta, tan ilusionada, ni la había visto reírse tanto y tan libre. Y nunca había visto a mi amigo con esa mirada de ilusión, con esas ganas de superarse, con esa voluntad de creer en su futuro.

La madre de Gina la saco del convento, la envió a vivir con unos tíos, la obligo a estudiar una carrera que ella no quería en una universidad privada y mi amiga en unos meses dejo de ser la Gina que yo conocía para convertirse en una chica triste, fría, calculadora, ambiciosísima y creidísima.
Un mecanismo de defensa para superar el sufrimiento creo yo. Se que lloró mucho, se que estaba actuando en contra de sus voluntad pero con 17 años que más podía hacer. No lo sé.. Eso es lo que ella me dijo un día en medio de una borrachera en la universidad cuando se acerco a mi dejando a un lado a sus nuevas amiguitas pitucas (pijas) como ella. Esas de apellidos compuestos y a las que todo les olía mal.. Ay..Gina... pero si yo te conocí con las trenzas y la falda de uniforme descolorida heredada de tu hermana!!!.

Gino también lloró mucho.. fueron noches enteras intentando consolar un corazón roto. Se propuso mejorar, estar a la altura de su amada. Dejó la ebanistería, se puso a estudiar empresariales... Se dijo a si mismo que nadie nunca más lo rechazaría por creerlo menos. Espero que lo haya conseguido. Hace muchos años que no lo veo. La última vez fue en Lima en un seminario sobre Gestión Empresarial. Recuerdo que fue representando a la municipalidad del distrito en el que trabajaba. Lo vi bien.. Nos tomamos un café y me pregunto por Gina. Su cara cambió. Todavía le dolía. Me lo dijo. Y cambiamos de tema para no recordar. Aunque nos reímos mucho después recordando anécdotas como esa en la que el se puso traje y corbata para ir a mi cumple y me dijo:
“Tía hoy me he bañado y me he puesto bien FINTA para ti.. a ver si me consigues alguna jermita que me ponga contento y así amortizo el alquiler del disfraz”.. Je,je..

Ayer me encontré con Gina en el aeropuerto después de casi 11 años. Casualidades de la vida. Dos amigas se dejan de ver estando en el mismo país, se distancian y se encuentran después de muchos años en un aeropuerto a miles de kilómetros de su barrio. Gina esta cambiada, con un porte ejecutivo completamente distinto a nuestro estilo bohemio de cuando éramos adolescentes. Yo se que a pesar de su edad es una profesional de mucho éxito, que con 25 años se convirtió en secretaria de un ministerio y ahora estudia un postgrado en Suecia... Pero para mi sigue siendo la “pan crudo” y tras el traje y las gafas de marca yo vi a mi amiga y por un instante la recordé con el uniforme y la mochila. Como sabia que habiamos estado distanciadas preferí no decir , ni hacer nada. Fue ella la que se me acerco...Luego del saludo y la emoción del reencuentro, nos sentamos a tomar un café como hice años atrás con Gino... recordamos muchas cosas y luego me pregunto por él. Y entonces vi en sus ojos esa misma sombra que da la añoranza que vi en Gino. Pero ella fue mucho más sincera. Me dijo: Mapi, yo le quería tanto...¿ pero que podía hacer?.

No lo sé Gina... otra vez no lo sé..

Yo ahora podría decir.. yo no me hubiese dejado manipular..!!!. Yo no hubiese dejado que gobiernen mi vida!!!!.

Pero yo no tengo 17 años... Y no soy como ellos..Sólo se que no me gusta que pasen estas cosas... Y algunas veces como esta me gustaría tener una varita mágica para regresar al pasado o el don de ver más allá de lo evidente... y no se puede...
¡¡Que injusto!!!



Escuchando: Es tan fácil romper un corazón.... (Miguel Mateos)